LA TRANSFORMACIÓN DE CHILE SERÁ DIGITAL

Por María Jesús Jiménez Grez

Por Pamela Gidi Masías, Subsecretaria de Telecomunicaciones de Chile.
Ingeniero Comercial UC generación 1988.

En 2018 y luego de 25 años de aprendizajes trabajando en el mundo privado en distintos continentes, si bien sabía  que aún tenía muchos desafíos por delante, no fue hasta que sufrí un grave infarto cerebral y me tomé un tiempo para conectarme con mi propósito de dejar huella en  mi querido país, que decidí volcar toda mi experiencia en Chile, para así contribuir a que este sea un lugar más equitativo en temas de conectividad y digitalización, mejor dotado de infraestructura para todos, con políticas públicas que aprovechen las oportunidades que trae la economía 4.0 y avanzar con pasos firmes hacia un desarrollo integral.

Por esa razón, tenía claridad en cuáles serían los objetivos meta cuando asumí en SUBTEL. Hoy, en conjunto con mis equipos de trabajo y el liderazgo de la Ministra Hutt, hemos logrado que 9 de nuestros 15 proyectos de la Matriz Digital  que son para cierre de brecha digital,  tengan subsidios históricos para las telecomunicaciones, representando el 74% de aporte del Estado para emparejar la cancha digital del país.

Hemos sido ambiciosos. Nos propusimos llevar a cabo proyectos que permitieran doblar los kilómetros de fibra óptica disponibles a nivel nacional, duplicando así nuestra capacidad de  transferir grandes volúmenes de datos hacia otros países. Empujamos iniciativas transformacionales, como el cable submarino que nos conectará con Asia y un proyecto que dotará con fibra óptica 12 nuevos pasos fronterizos.

Todo esto, no sólo para convertir a Chile en un Hub Digital de la Región, que permitiera atraer inversiones como los varios anuncios de datacenters que hemos visto en el último tiempo, sino que para beneficiar a las personas, los sectores productivos y la academia.

Pero para completar esta misión, es necesario desplegar 5G. Es así como luego de múltiples desafíos, desde legales hasta estructurales, y después de 7 años sin ningún concurso de espectro, nos embarcamos en una gran misión: realizar 4 concursos simultáneos e independientes. Convirtiendo a Chile en el primer país de Latinoamérica en licitar la nueva red, lo que generó gran interés  de las empresas y logró recaudar USD 453 millones para el Fisco.

¿Las claves? Neutralidad tecnológica, fortaleza institucional y regulatoria, libre competencia y mercado abierto a la innovación. Todos estos pilares, han sido las claves para inyectar la confianza de inversionistas y empresas multinacionales para llevar a cabo un exitoso Concurso Público.

5G no es solo mayor velocidad y menor latencia. También significa mayor recaudación para el Estado, mayor inversión por parte de las empresas la que no solo se limitará a la cifra recaudada por los concursos realizados, sino que se ampliará en miles de millones en los años siguientes con la construcción de la infraestructura digital necesaria para implementar la red.

En un contexto marcado por la pandemia, con un escenario de estrechez económica y caída en la inversión en toda la región, el sector de telecomunicaciones chileno está en condiciones de ser uno de los pilares de la recuperación económica nacional. Más de USD 3.000 millones en inversiones necesarias para el despliegue, la creación de más de 60 mil nuevos puestos de trabajo, sumado a una serie de desarrollos de nuevas industrias, serán parte fundamental de la recuperación económica de Chile en los próximos años. Además, diversos reportes indican que el 5G generará un impacto económico de 1% del PIB para el año 2035, siempre y cuando trabajemos colaborativamente en I+D para generar creación de valor. Por eso lanzamos el primer observatorio 5G en Latinoamérica con apoyo del BID, donde ya hay más de 22 universidades y centros de innovación, haciendo pilotos industriales aplicados junto a empresas productivas, telecos y proveedores de infraestructura, para así crear un ecosistema virtuoso de creación de valor y transferencia de conocimiento que beneficie profundamente a Chile y la calidad de vida de sus habitantes.

Pero también suma fuertemente desarrollo a nivel social. Las empresas tienen la obligación de dar cobertura al 90% del territorio poblacional en un plazo máximo de 2 años, con equidad territorial, conectando por primera vez 366 localidades con Internet móvil de alta velocidad. 

Un impulso esperanzador para la recuperación económica nacional, apalancando la transformación digital desde la infraestructura y los servicios avanzados.  Será el escenario de la economía digital y la transformación tecnológica productiva para Chile, donde jugaremos nuestras cartas los próximos 20 años de crecimiento económico.

Para ello, es necesario que la transformación digital sea inclusiva y requiere de políticas públicas y alianzas con el mundo privado en el marco de estrategias nacionales de desarrollo. El primer paso lo dimos con una estrategia donde decidimos que Chile fuera pionero en Latinoamérica en el despliegue del ecosistema 5G. El siguiente paso, depende de todos, por ello, invito a todo el ecosistema a aprovechar esa ventaja tecnológica como una ventana de desarrollo humano y de reactivación económica post pandemia.

Deje un comentario