Victoria Vásquez, Premio Ingeniero Comercial UC Distinguido 2020: “Esto también está dirigido a mis colaboradores y jefes que he tenido, porque todo siempre ha sido trabajo en equipo”

Por María Jesús Jiménez Grez

Con un amplio currículum en donde ha destacado el sentido de responsabilidad, el carácter de líder y un sello innovador, la ingeniera comercial será reconocida por la Fundación Facultad de Economía y Administración UC del período 2020.

Victoria Vásquez García entró a la carrera de Ingeniería Comercial UC en el año 1970. Apenas inició el período universitario fue una estudiante que destacó en diversas instancias que le abrieron espacios de liderazgo, aceptando cada uno de los desafíos que se le presentaron en el camino.

Inició su carrera profesional en 1975 en el Ministerio de Educación, siendo asesora económica de cuatro Ministros  y a partir de entonces no dejó de desempeñarse como gerente general, vicepresidenta y participar en directorios de diferentes instituciones, entre las que destacan el Ministerio del Trabajo,  LADECO, la empresa CTC (hoy Movistar), SAAM S.A., Instituto de Seguridad del Trabajo – IST, Empresa Portuaria San Antonio,   SOFOFA,  INACAP, Cencosud Shopping , Compañía Mineral del Pacifico – CMP , Puerto Ventanas,  Fundación Dual y algunos Directorios que incluso mantiene hasta la fecha.

Hoy, esposa y madre de cuatro hijos, cada uno ingeniero comercial como ella, se muestra agradecida por todas las oportunidades que ha tenido en la vida, incluyendo especialmente el haber recibido las enseñanzas en la Facultad de Economía y Administración UC.

¿Cómo fue la decisión de estudiar Ingeniería Comercial en esos años?

Cuando llegó el día de las postulaciones estaba entre estudiar arquitectura en la Universidad de Chile o Ingeniería Comercial en la U. Católica de Chile. Si bien era muy buena para el dibujo y mi familia estaba feliz con la opción de tener a una hija arquitecta, en el fondo siempre supe que quería estudiar una carrera que me permitiera vincularme con personas: ser parte de equipos de trabajo y lograr objetivos.

En ese tiempo, Ingeniería Comercial no era una carrera muy conocida y el desarrollo de las empresas privadas era más bien escaso, pero me pareció que tenía las características necesarias y quedé. Yo siempre digo que el Señor, la Divina Providencia y el Espíritu Santo, son los que te ponen las alternativas y las oportunidades a la vista y uno tiene que tomarlas.

¿Y cómo recuerda sus años universitarios?

Fueron sacrificados, pero bellos. Mantengo muy buenos amigos hasta el día de hoy. Yo vivía en Maipú y tardaba cerca de dos horas en llegar a la Facultad después de tomar tres locomociones, por lo que eso implicaba que entre clases no podía volver a mi casa y tuve la suerte que más de un compañero me invitaba a su casa a estudiar y almorzar.

Si bien no puedo decir que era la primera alumna, más bien era parte del montón, sí hubo otras cosas en las que destaqué. En primer año, por ejemplo, fui elegida consejera en el Movimiento Gremial. En general siempre aceptaba los desafíos que se me proponían y me preocupaba de hacer bien lo que correspondía.

La UC promueve perfiles de egresados de excelencia, con ética y valores integrales. En ese sentido, ¿qué cosas considera usted que le entregó la carrera?

Después de la formación valórica de casa, en la Facultad de Administración y Economía UC, obtuve una enseñanza que iba en la misma línea, donde la rigurosidad, la responsabilidad, el trabajo bien hecho y las metodologías reforzaban nuestra forma de ser. En esa época no teníamos ninguna clase especial de ética ni nada parecido, era algo que simplemente se aplicaba en cada cosa que se enseñaba y se hacía y se proyectaba a lo laboral. Los profesores, los compañeros, los administrativos, todos eran un grupo de gente maravillosa que compartían un propósito muy especial de ayudar al desarrollo futuro de Chile.

Por otro lado, me gusta innovar incluso en aquellas cosas que yo misma he implementado ya que día a día el entorno cambia y la información que tienes disponible es mayor, lo cual permite mejorar tus propios proyectos que ya has realizado. Las cosas pueden ser de una forma un día, pero si hay que cambiarlo al día siguiente, se hace. Creo que la Escuela me dio también las herramientas fundamentales para tener esa mirada.

La gracia de la Ingeniería Comercial es que te permite hacer muchas cosas. Amplía el criterio, te da una visión del mundo y de la economía que da herramientas para dedicarse a ser desde dueño de un pequeño negocio bien administrado hasta una gran empresa.

Los cargos que ha tenido son, principalmente, de gerencias y directivos, ¿cómo fue su experiencia liderando y siendo mujer?

Nunca sentí discriminación. Ni por ser chica, ni por ser morena, ni por ser mujer. Tengo un carácter fuerte y si veo algo que no me gusta lo digo de inmediato, lo que hace más fácil ciertas situaciones sin caer en la insolencia ni en la prepotencia, pero sí decir las cosas claras.

En un contexto de profundo cambio en el país, ¿cuál cree que es el mayor problema actual y qué aporte se puede hacer desde su área?

El principal problema de este país es la educación, desde la etapa más inicial. Los esfuerzos deberían comenzar ahí para poder emparejar la cancha, permitiendo que todos tengan las mismas oportunidades al momento de entrar al mundo laboral: ya sea como profesionales, técnicos, artistas, administrativos y cualquier oficio.

Cuando uno está en posiciones de liderazgo y de relevancia, siempre se pueden hacer más, uno debe involucrarse y participar de la construcción del país. Mis comienzos en el sector de Educación me marcaron mucho y hasta el día de hoy sigo vinculada a esa área, aportando todos los conocimientos adquiridos en el tiempo y colaborando permanentemente en proyectos concretos en educación y en cultura.

Para finalizar, ¿cómo recibió la noticia sobre el premio que se le estaba otorgando?

Creo que hay muchas personas con bastantes más competencias que tal vez se lo merecen más que yo, pero debo reconocer que a mi alrededor hubo personas que vieron en mí el potencial necesario y que me fueron dando oportunidades y responsabilidades desde muy joven, lo cual hoy me tiene aquí, recibiendo con humildad este reconocido y prestigiado galardón, tras un largo camino recorrido.

Agradezco infinitamente este reconocimiento, el cual también va dirigido justamente a todos esos jefes que confiaron en mí y de colaboradores con los cuales tuve la suerte de compartir los distintos desafíos, porque siempre mi quehacer ha sido un trabajo en equipo. Asimismo, agradezco a mi marido, a mis 4 hijos y a mis padres, que siempre me han apoyado.

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